Origen — Depredadores Nocturnos
Trasfondo«El Nephilim en mí siente la llamada de la noche… pero mi sangre druídica es la que guía mi mano.» La magia de la selva está viva: Redfalck siente cómo las raíces se extienden y las hojas respiran, y su rastro se borra antes de formarse.
Sus armaduras están forjadas por la propia selva —huesos de depredadores antiguos, corteza de árboles sagrados—: no son solo protección, son parte de él.
«Madre Selva, escucha mi llamado… tus criaturas necesitan protección. La pólvora de los invasores es veneno para tu tierra.» Junto a su lobo Deimos, Redfalck se vuelve lo que los campamentos enemigos más temen: un depredador nocturno.